
EL COMERCIO ELECTRÓNICO SUPONE UN POTENCIAL NUEVO MERCADO QUE OFRECE INNUMERABLES VENTAJAS. DIARIAMENTE SE PRODUCEN MILES DE OPERACIONES DE COMERCIO ELECTRÓNICO Y ÚNICAMENTE UNA PARTE INSIGNIFICANTES SON FRAUDES. COMO EN LA VIDA REAL, ALLÍ DONDE HAY POSIBILIDAD DE ENGAÑO, ACUDIRÁN LOS ESTAFADORES.
CONSEJOS PARA EL COMPRADOR:
1. Compre preferiblemente en aquellos comercios electrónicos que le inspiran suficiente confianza, bien por la empresa que lo ofrece, por las acreditaciones que tiene o por referencias de amistades. Si tiene dudas realice consultas en buscadores o en webs de asociaciones de defensa o atención al consumidor.
2. Desconfíe de precios ridículos, gangas o superofertas que no ofrezcan garantías y estén fuera de la lógica comercial. Nadie regala o pierde dinero al vender. En un mercado de libre competencia los márgenes comerciales no son muy amplios.
3. Los portales de subastas o ventas de segunda mano, en los que se produce una relación comercial de cliente a cliente (c2c), son el escenario más frecuente de fraudes al consumidor de comercio electrónico.
4. Preferiblemente compre en comercios electrónicos que utilicen servidores seguros (aquellos que empiezan por
https://www/?.).
5. Si puede escoger el método de pago, elija contra reembolso o pago con tarjeta de crédito. Rehuya de las transferencias bancarias.
6. Conserve todos los justificantes y resguardos hasta que reciba y verifique la mercancía.
7. Si en el plazo establecido, no recibe el producto solicitado, y no recibe respuesta del comerciante, acuda rápidamente a su entidad bancaria para anular o rechazar el cargo.
8. Si recibe un producto de inferiores características al contratado, exija su inmediata reposición. No lo conserve amparado en falsas promesas de sustitución. Si esta no se produce, denúncielo rápidamente y anule el cargo en su entidad bancaria.
9. Si, lamentablemente, Vd. ha sido víctima de un fraude en comercio electrónico, informe de ello en las webs de atención al consumidor o atención al internauta. Su información ayudará a que otros usuarios desconfíen de ese comercio electrónico y no se conviertan en nuevas víctimas.
CONSEJOS PARA EL COMERCIANTE:
Exija en el formulario de compra, como datos obligatorios, además del nombre del comprador y del domicilio de entrega, el teléfono fijo del local o domicilio de entrega. Insista en la completa localización del domicilio para que no de lugar a errores o incertidumbre en la entrega por el transportista.
Exija de la empresa de transportes que la entrega del producto sea en el domicilio especificado.
No autorice recogidas en locales distintos a los consignados en el formulario. Exija al transportista comunicación de incidencias en la entrega. La inmensa mayoría de los fraudes al comercio electrónico se materializan facilitando direcciones falsas correspondientes a domicilios o locales vacíos en los que no se localiza al comprador, personándose éste en las oficinas del transportista a recoger la mercancía. Si el cliente desea que el producto sea recogido por conserjes o porteros de comunidades o recepcionistas de oficinas, exija comunicación adicional vía correo electrónico con la autorización y el nombre de la persona encargada de recogerlo. La eventualidad laboral suele ser aprovechada para realizar fraudes en el comercio electrónico en los días previos al cese laboral. Verifique a través de Internet (http://blancas.paginasamarillas.es) la coincidencia del nombre del comprador con el domicilio y el teléfono del punto de entrega. Efectúe también llamada de verificación al teléfono facilitado. Si el pago se efectúa a través de tarjeta de crédito, exija en el formulario de compra el nombre de la entidad bancaria emisora de la tarjeta y el país donde se ha emitido.
En Internet circulan multitud números de tarjetas válidos sin la referencia del banco emisor. Desconfíe de aquellas compras que son repetitivas en periodos cortos de tiempo y escalonadas en el valor de la compra. Es frecuente que el defraudador efectúe compras de escaso valor para probar la validez de la tarjeta y luego, una vez validada incrementa el valor de las compras progresivamente hasta llegar al límite de la tarjeta.